martes 21 de abril de 2009


Querida familia y amigos:

Una vez regresado y asentado de la aventura africana, hace mucho que no escribo.
Me fui con aquella gran fiesta en la que, creo, todos lo pasamos tan bien. Volví, y no quise hacer grandes bienvenidas.
Sin embargo, unos amigos de mi Movimiento Cristiano, organizaron una fiesta benéfica, durante el 2008 que sirvió para hacer un equipo de fútbol que ya es todo club con varios deportes.
África es un continente rico, no en cosas materiales, pero sí en las espirituales, las pequeñas semillas que sembramos van creciendo, y estos mismos amigos me ofrecieron organizar una segunda fiesta. Parte de mi corazón se quedó allí y parte del Proyecto se ha venido conmigo, y permanece en mis pensamientos, creo que aún quedan muchas cosas por hacer y quiero invitaros a:

COMPARTAMOS LA FE
II JORNADA A FAVOR DE ATUPELE (HOSPITAL DE MALAWI)

9 de Mayo de 2009

Torneo de fútbol sala.
A partir de las 11.00, tendrá lugar en el Colegio Everest,(Pozuelo) la inscripción será de 100 € por equipo + la voluntad, y se jugarán dos – tres partidos por equipo.
Previamente haremos una breve oración, porque los organizadores creemos que no sólo con dinero se puede ayudar.
Hay una pista en un polideportivo cubierto y dos en el exterior. Hemos conseguido petos, por lo que no será necesaria camisetas del mismo color. Habrá servicio de bar.
A los campeones se les entregarán trofeos.

Fiesta Benéfica.

Tendrá lugar en MINT a partir de las 22.00 (C/Hortaleza nº 106)
Se venderán las entradas en la entrada+ la primera consumición a 10 euros, las siguientes consumiciones serán a 8 euros las copas y a 5 los refrescos o cerveza.
Ni que decir tiene que deis la mayor difusión a ambos eventos, con muy poquito se puede hacer mucho, y además… ya sabéis que habrá ambiente del que nos gusta a todos, vamos que casi será más esfuerzo no venir!

Un abrazo y nos vemos allí.

miércoles 17 de diciembre de 2008

EL REGRESO (semana del 8 al 14 de diciembre)



Una semana increíblemente corta, un regreso inesperado. Había pensado muchas veces en él, pero muy poco tiempo.
Con lo aprendido en Malawi, las cosas fueron diferentes, me dejé guiar por el “pachoco, pachoco”, una semana perdida para el Pablo viejo, pero ganada para el Pablo nuevo.
El lunes, fue el viaje, a penas sin pensar. Las esperas se hicieron cortas, gracias a dos voluntarios con los que coincidí, uno volvía a Irlanda, la otra a Londres, vi un par de películas en el avión y leí.
El martes, me dieron la alegría de que podía coger desde Londres un vuelo que salía tres horas antes. Mis padres estaban esperando en el aeropuerto. Recuerdo el abrazo de mi madre, aquel que le debía desde hace tantos años, de la madre “que nunca se cansa de esperar”, de esa espera que nunca agradecemos, aunque sí que la sintamos. Mi padre, mi hermano, (que pudo venir gracias a estas tres horas que vine antes) estaban iguales. Me disfrazaron de españolito nada mas coger las maletas, y vino Inma, a sorprenderme, estaba muy guapa.
Mi primera impresión, no lo fue, estaba en casa, en mi mundo, con mi familia ¿porqué iba a sorprenderme?
Comí, y pese a las protestas, a las pocas horas estaba en casa de José María, nos íbamos a despedir de Devline, que tras un mes volvía a Malawi, estuve con Inma, los tres médicos (Elena, Alex, y Ana) con Helea, con Pati, con muchas de las personas que compartieron en Malawi aquello que tanto llenó mi corazón, así fue fácil, mas fácil.
El miércoles, me levanté casi a la hora malawiana y por supuesto les hice tortitas a mis padres, era mi casa ¿Por qué no seguir haciendo lo que a otros les había gustado?
Estuve charlando con ellos toda la mañana. Por la tarde fui al oftalmólogo y también pese a las protestas, Jorge García, me secuestró para hacerme una entrevista en Radio María. Luego fui a casa de Inma, conocí a sus hermanos.
El jueves, si que sí, fue el día dedicado a mis padres. Mi madre estaba un poco mareada, así que nos quedamos por casa, les preparé tortilla de berenjenas… jugué al ajedrez con mi padre y en internet, empecé a ver… el mundo exterior, me llamaron los primeros amigos (Edu y Miguel)
El viernes, fui a medicina tropical, con mi padre, a hacerme las primeras pruebas de mi vuelta, también nos acompañó Inma.
Era el cumpleaños de mi padre, y por la tarde vino la familia, algunos de ellos, y bueno… las sobrinas, conocí a mi sobrina pequeña, que ya tiene 6 meses, y ví a mi ahijada Reyecitas, con la que estuve “jugando a ayudar” hacíamos de camareros…
Por la noche Inma y yo fuimos a la Adoración de la Francisco Vitoria, Dios estaba, tan cerca… y tan lejos…
El sábado, fui al festival de Navidad de mi sobrinilla en el cole, que hacía de ángel. Me encontré con Carlos Álvarez (ex-director de FREMAP) que lleva ahora la Asociación de fundaciones.
Por la tarde, fui de sorpresa a ver mi equipo de fútbol, me recibieron por la puerta grande… ganamos a un rival clásico, 8-3, fue una pasada, todos me iban saludando con un abrazo.
Luego fui a casa de Inma, nos hicimos los remolones para ir a ver el Barca-Madrid, con mis dos de mis mejores amigos… pero luego, me sentí superagusto con ellos y sus respectivas.
El domingo, me dediqué a ordenar la habitación, ir a Misa, y tomarme de nuevo un día tranquilo.
Y así fue mi reincorporación a mi vida ordinaria. En la semana siguiente, tocaría volver al oftalmólogo y la operación, mis apariciones por FREMAP, también por África Directo y por supuesto mi grupo católico… poco a poco el mundo te va engullendo, pero el corazón ha cambiado, la T.V. , si la veo, la veo de otra manera, la gente, a la que si cabe, la tengo aún más cariño.
Me decía un amigo, que tengo que cerrar de alguna manera el blog, la verdad, me da mucha penita, no creo que sea por miedo a cerrar la etapa, que ya está cerrada, sino porque realmente, creo que este blog, nunca debería cerrarse, o más bien, lo que representa.
Todas los correos que he recibido, todas las frases que he escrito, todas las fotos publicadas, eso, nunca debe de perderse, igual que lo que haya podido aportar a otras personas que hayan querido entrar a visitarlo. No quiero decir números, pero he descubierto que han sido miles, desde docenas de países.
No sé poner un broche a todo esto. Creo que el broche, sois vosotros, aquellos que de alguna manera u otra me habéis acompañado, y desde luego, no lo dudo, lo seguiréis haciendo.
Luchando porque el mundo sea un poquito mejor, aunque algunos piensen que todo esto es sólo una locura.
A todos, muchas gracias.

martes 16 de diciembre de 2008

ULTIMA SEMANA EN ATUPELE (Primera semana de Diciembre)



Sin ningún tipo de melancolías, ni aburrimientos de no saber qué hacer en los últimos momentos, pude disfrutar de la casa, del proyecto, sobre todo de la gente…

El lunes, las Sisters iniciaban su Retiro anual de quince días, el coche iba a ir, así que me fui con ellas, para despedirme de todas las que tan bien me cuidaron en la Generalate, incluida la Madre General.
Comí con ellas, y estuve unos quince minutos con la Madre General, luego estuve en Mzuzu, internet… llegue a casa tardecillo, pero Goiko me tenía preparada ya la cena.

El martes, termine de redactar el informe de Noviembre, cuadrar la contabilidad…, también le di un empujoncillo al informe final, y estuve en la oficina con Goiko.
Por la tarde, me fui al entrenamiento.

El miércoles, terminé el informe final, fue para mí, dar por concluido prácticamente el trabajo de Atupele, lo guarde en el ordenador, que también se lo deje ordenadito en carpetas y borrado lo poco importante.
Me dió tiempo a pasearme, sin más por el Hospital, saludar a la gente, estar con los pacientes…

El Jueves lo hice domingo, tanto que prepare unas tortitas que salieron especialmente buenas, me quedé en casa, ordenando, limpiando, haciendo la maleta, la verdad, al ver mi habitación tan vacía, fue uno de los primeros momentos de sentirme extraño en mi sitio.
Por la tarde estuve escribiendo, también me pasé por la oficina para ver unas cosas con Goiko.
Fui un rato a la Capilla, y luego me tomé un par de cervezas con el Pater en su casa. Me reconoció que el Obispo le había puesto algunas pegas para su aventura Española, pero fue una conversación, muy chula.
La última noche en Atupele, con una buena cena preparada por Goiko un vinito de Sudáfrica, y como no podía ser de otra forma, filosofando hasta las tantas.

El viernes, el Pater, ofreció la Misa por mí. Tuve unas cuantas conversaciones bonitas con la gente del staff.. Cogimos el bus de las 12.30 para Mzuzu, al final la maquina, llegara el miércoles, así que no podre utilizar el viaje del coche... tampoco nos cogían el coche en Mzuzu para hacer el cambio de aceite, vamos que haré todo el viaje de vuelta en autobús.
Dormimos en el Mzoozoo…

El sábado, Goiko quería hacer el cambio de firma en el banco de Mzuzu, hubo problemas, y tuvimos que ir a la Generate, a por otra firma de la Sister, así que me pude despedir de ella como Dios manda.
Goiko insistió en acompañarme hasta Lilongwe, la verdad, un gesto muy bonito.
También vino Mafalda, la voluntaria que sustituirá a Javier en Ntendere, majísima, me encanto.
Sin cenar ni nada, empezamos a tomar cervezas y mas cervezas… salimos por varios sitios, fue una noche perfecta de marcha, los tres.

El domingo, un poquito de resaca, internet, comer, (se apunto Judith, la que conocimos en el festival de Senga Bay), después fuimos a despedir a Mafalda, y Goiko decidió coger el único bus que le permitiría llegar a Atupele el lunes, Judith se fue también, no quería llegar a casa de noche.
Así que me quede solito en el mabuya… leyendo y hablando por teléfono.

domingo 14 de diciembre de 2008

“He combatido el buen combate, he concluido mi carrera, he guardado la fe”


Tres frases, a cada cuál más importante en la vida de un hombre.
No tienen porque ser frases lapidarias, también pueden ser frases que hagan de lema en alguna de las metas a las que nos enfrentemos en la vida, o más aún pueden llegar
a ser frases de victoria ante las pequeñas adversidades a las que nos enfrentamos en el día a día.
Hoy puedo recitar cada una de ellas en mi interior.

Ha sido (o está siendo) mi último día en Atupele y puedo decir que “he combatido el buen combate” porque no vale luchar por luchar. La figura del Quijote, recogía en sus últimos momentos su lucidez perdida.
No basta salir a la calle, llevar la contraria porque hay que ir en contra del sistema sin mas, es bueno sentarse, pensar, planear: que es lo que está mal, y de ello ¿qué es lo que puedo cambiar?, no queramos vencer a un ejercito demasiado superior a nuestras fuerzas, tanto que el fiasco nos desanime para nuevos combates, pero tampoco luchemos contra un enemigo demasiado pequeño, contra quién no obtengamos una victoria proporcionada al esfuerzo de la batalla.
Buscar, cuál es nuestro buen combate, en cada uno y en cada momento.
El mío, estuvo aquí, en un país casi desconocido, con una lengua difícil para mí, poner en marcha un Hospital, todo un gran reto, al que decidí enfrentarme, “he combatido el buen combate”.

“He concluido mi carrera”.
Alguien me decía, que quizá me volvería antes, seguro que mas de uno sospechó que podría abandonar.
La verdad, a penas se me ha pasado por la cabeza, he sido tan feliz aquí...
Sin embargo, ¡cuántas veces dudamos, y nos paramos, agotados... y ¡vemos la meta tan lejos! Y decidimos abandonar, aún sabiendo que es nuestro buen combate, y por ello, podemos hacer un gran daño, y peor aún ¡cuánto daño nos hacemos por ello a nosotros mismos!.
El hombre se forja, y para ello, a veces, debe sufrir, esforzarse para llegar hasta el final.

Y por último, lo mas importante, “he guardado la fe”, tomé la decisión de venir, tras cuatro horas en la Capilla de Santa María de Caná, mi Parroquia, y escribo estas líneas en la Capilla del Convento, sólo, ambas veces. Sólo, he estado muchos días, sólo, con Dios, y con la Virgen.
La fe, me ha sostenido en los momentos difíciles, y con la oración he sostenido mi fe.
Si volviésemos la vista atrás, si hubiese tenido esa fe del tamaño de un “Granito de Mostaza” , con la que podríamos haber movido montañas, si mi fe hubiese sido un poco mas grande, Atupele, sería un gran Hospital. Pero en su inmensa pequeñez, mi fe me ha sostenido a mí, y conmigo mi trabajo, que quedará para siempre, entre estas gentes, entre las vidas que este año hemos salvado y lo que es mas importante, la puerta que hemos abierto para que sean muchas mas las que salvaremos, y aún muchas mas las personas a través de las que el Proyecto, dará momentos de felicidad, repartiendo cachitos de cielo a los mas necesitados.

domingo 7 de diciembre de 2008

DISCURSO DE DESPEDIDA.

A los miembros del staff de Atupele (traducido del ingles)

Muchas gracias a todos, a la mesa presidencial, la Sister in Charge, la administración, enfermera jefe, el clínical office, y también el resto de áreas del Hospital, los Hospital Attendant, los patient atendant, el driver, los watchmen, todos estáis aquí, y por ello, estoy muy feliz.

Cuándo vine a Atupele, en el verano de 2007, mi corazón saltó y algo cambió dentro de mí.

Llegué aquí de nuevo, el día antes del nacimiento de Atupele, y ahora, algunos meses después, es aún un joven niño, pero que crece fuerte y saludable.

Muchas cosas han pasado, la electricidad, las máquinas que compramos, las nuevas construcciones... pero lo mas importante es que he conocido mucha gente cómo vosotros.

Cada uno de nosotros, tenemos nuestra propia razón para estar aquí.

Sabéis que creo en Dios, y creo que Él quiere que Atupele sea un buen Hospital. Él nos elige, uno a uno para ayudar a las gentes de las comunidades.

Dios eligió a la mejor Sister in Charge, estoy seguro que ella ama Atupele, pero también pienso, que ella, nos ama a nosotros, ella, ha hecho un gran equipo.

Tenemos en nuestras manos la posibilidad, de trabajar en una Misión de Dios, y en nuestras manos está la responsabilidad de salvar vidas. Si nuestro trabajo es duro, el Hospital, puede ser el sueño de mucha gente de las comunidades, y también un lugar para usar buena parte de nuestras vidas.

Ahora, mi corazón me está diciendo que tengo que volver a mi tierra, ahora Goiko está aquí y ha venido a trabajar en este bonito lugar.

Por favor, no comparéis a los voluntarios, no creo que Fernando fuese el mejor voluntario, ni creo que yo lo haya sido. Pienso, que Dios, conoce muy bien Atupele, y nos conoce a todos nosotros. También Él ha elegido a los voluntarios.

Atupele necesitaba a Fernando durante 2007 y este año necesitaba alguien cómo yo, y ahora, Atupele necesita a Goiko, que es un duro trabajador.

Vosotros sabéis que amo Atupele, y también conozco a Goiko. Me voy en paz, viendo a Goiko aquí.

Atupele, ha sido para mí “un regalo de Dios”. He aprendido mucho aquí.

Voy a viajar con mi regalo, pero puedo prometer, que no voy a guardar el regalo, voy a trabajar con él, para que cuándo Dios me pregunte por él, yo pueda decir que “He hecho que el regalo sea mas grande y mas bonito que el regalo que Él me dio”.

Por ello, no quiero decir adiós, quiero decir “Tuananga” (hasta pronto)

Taonga Chomene (Muchas gracias)

lunes 1 de diciembre de 2008

PASAR EL LISTÓN Y DESPEDIDAS (Semana del 24 al 30 de Noviembre)

Suele pasar que cuándo realmente te encariñas con un trabajo, que has realizado con todo tu esfuerzo, cuesta “soltarlo”, confiar el que el que viene detrás de ti pueda hacerlo igual de bien... o mas bien, lo que es aún mas soberbio, cómo a ti te gustaba hacerlo.

No ha sido el caso con Goiko, esta semana, en la que ya empezó a asumir responsabilidades, en las que él pasaba a un primer plano de algunas decisiones, ví en él, que iba a ser feliz aquí, igual que yo lo había sido, y si eres feliz es que es tu sitio adecuado.
Por otro lado, dado que me iré un viernes y sobre todo que las Sisters se irán a su Retiro anual del 1 al 15 de Diciembre, tuve un fin de semana repleto de despedidas.

El lunes, fui a mi última clínica móvil: Kashata, Goiko se vino conmigo, y estuvimos disfrutando del grupo de teatro, de los niños... Al volver, al Hospital, él decidió quedarse, en la oficina, mientras el driver y yo íbamos con las motos a buscar a la HSA y a la enfermera.
Tuvimos una auditoría a la farmacia, que pasamos sin problemas, y estuvimos discutiendo de muchas, cosas en la oficina.

El martes, terminé de explicarle a Goiko el report final, en el que se detallan las tareas que realizará cómo coordinador del proyecto.
Estuve también pasando las estadísticas del Hospital a Excel, no iba a dar tiempo a que lo hiciese el chico que aquí las hace a mano (acaba de aprender a manejar el ordenador este año)

El miércoles, fuimos a Karonga, el driver, Goiko y yo. Mientras Goiko discutía precios, y diferentes posibilidades para hacer un pozo en Atupele (la Sister se lo había pedido, y de hacerse, tenía que ser antes del 1 de Diciembre, por las lluvias)... Ngulube y yo, nos fuimos a Cheminade, a conocer al nuevo director, y pedirle que nos recomendase alguno de sus estudiantes electricistas, (queremos empezar a contratar gente para el mantenimiento del Hospital). Luego estuve haciendo algunas compras, tanto para el proyecto cómo para la casa.
Comimos y nos fuimos a Internet, pero no funcionaba, así que nos fuimos al banco, a recoger los salarios y cambiar mi firma por la de Goiko.
Llegamos prontito, para pasarnos un rato por la oficina e informar a la Sister.

El jueves, fue el día de los salarios, pero también teníamos otros cuantos líos.
Vino el constructor, a ver las obras. La del corredor, hubo un mal entendido, y van ha hacer el techado mas largo de lo previsto, estuvimos renegociando los precios...
Entre esto y los salarios, terminamos bastante cansadillos y nos acostamos pronto.

El viernes estuvimos toda la mañana hablando con la Sister, de cómo había ido el hand over, de cómo podrían ser las cosas con Goiko. Hubo una discursion fuerte cuándo sacamos el tema del corredor, ella insistió en que era necesario techarlo hasta el final...
Bueno, al final, creo que acabamos muy bien. Volvimos a casa a comer, y cuándo terminamos resulta que nos tenían preparada una fiesta.
Mi despedida y la bienvenida de Goiko del Hospital. Estuvo muy bien, no demasiado emotiva, ni demasiado fría. En la mesa de “presidencia”, Goiko, la Sister, el Párroco, el Clinical Office, la jefa de enfermeras, el contable y yo... toda la dirección del Proyecto, y había unos 40 de los 50 miembros del staff, todas las áreas estaban representadas.
Nos hicieron un baile tradicional, y luego uno particular a cada uno, el grupo de teatro me hizo una representación, en la que todos terminaban llorando porque me iba (bueno, en la propia representación hacían que iban un poco borrachos... jijiiji)... Buena comida, bebida y algunos regalitos de recuerdo, por parte del grupo de teatro, de la comisión social y de la dirección del Hospital.
Después, el equipo de fútbol y netball quiso estrenar sus botas y sus uniformes nuevos que les había comprado, así que estuve jugando con ellos, las Sister, fueron a reírse un rato de mí, llevaba un tiempo sin jugar, y a penas aguantaba la respiración... muchas emociones en un día.

El sábado por la mañana, estuve hablando mas tranquilamente con la Sister, de cosas mas personales... bueno, todo empezó, cuándo nos contó que el Taylor era un huérfano y que bebía demasiado, que se encontraba totalmente endeudado, y que habían venido a buscarle... y no sabía que hacer con él...
Bueno, la dije, que me iba muy feliz, que la verdad no sabía que me iba a encontrar en España, mi trabajo, mi familia, mis amigos, Inma, Atupele... todo tenía buenas perspectivas, pero inciertas o al menos nuevas.
Por la tarde estuve trabajando un poco en el informe final y escribiendo. Luego nos tomamos unas cervezas, con unas riquísimas lentejas, estuvimos filosofando, varias horas, sobre nuestras experiencias espirituales y sensoriales, nuestra visión del mundo. Fue cómo un broche, a todas estas conversaciones que a lo largo del año he tenido con todos los voluntarios.
Hubo una lluvia de insectos, las primeras lluvias, remueven el suelo, y hacen salir la vida que hay dentro de la tierra, es cómo una explosión de la naturaleza, que se abre en sólo una semana.

El Domingo, tras las tortitas, fue la Misa, el Párroco me sacó a decir unas palabras al atrio, luego presentó a Goiko.
Por la tarde, los equipos de fútbol y netball, me habían organizado una cena de despedida, con regalitos y todo... la verdad es que es una pasada cómo se está portando la gente, me sorprende a mí mismo que aún no me haya emocionado, ni un poquito.

LAS GENTES: SISTER MSOWOYA (Sister in charge)

Es la Directora del Hospital.

Viene de una buena familia de Karonga, es además prima segunda de Devline (el coordinador nacional de AD)

Descubrió su vocación muy joven y eligió las Rosarians Sisters, que trabajaban ya en un orfanato en Karonga.

Estudió enfermería y fue enviada tres años a Irlanda donde estudió también un curso de Dirección y Gestión.

Volvió para dirigir un pequeño centro sanitario de las Rosarians Sisters al sur de Mzuzu.

Fue elegida para terminar la construcción de Atupele cómo primer proyecto de las Rosarians con AD, hace ya mas de un año y medio.

Mi año con ella, puede dividirse en tres etapas:

Es verdad que la primera fue complicada, en gran parte, por mi dificultad con el idioma, había mucho trabajo y no pude ayudarla lo suficiente.

La segunda etapa, fue cuándo nos fuimos conociendo, descubrimos que aquí y ahora, nuestro corazón se entregaba de la misma manera: completamente. Si discutíamos, era porque amábamos Atupele y sus gentes y creíamos que nuestra postura era la mejor para el proyecto.

Después vino la enfermedad, una operación de la que no me avisó, nunca sabré porqué. Luego se complicaron las cosas, y tuvo que realizarse una segunda operación y por fin, cuándo parecía que todo iba a solucionarse, las cosas estaban peor que nunca, la tercera operación, resultó ser la mas dura.

Fueron cuatro meses, en los que el orgullo, las discursiones, las barreras, tuvieron que ser rotas, y apareció la verdadera Sister la que desde su corazón, desde su oración, pedía por mí y gracias a ello, yo crecí, y conmigo el Hospital, consiguió sus objetivos.

Ahora, ha regresado, mas abierta, sabe (sabemos) que es Dios quién actúa, y que nosotros sólo somos sus instrumentos, y eso cambia la visión del trabajo. No podemos fallar, pero tampoco podemos empeñarnos en lo que no debe de ser

Por supuesto, ha sido mucho mas que una compañera de trabajo, muchas veces, ha sido madre, preocupándose de mí, cuidándome, cómo lo ha hecho con toda la gente que ha pasado por el Hospital.

Rezaré por ella, por su total recuperación, es Pilar fundamental en esta Obra de Atupele

ILUSIÓN (Semana del 17 al 23 de Noviembre)

¡Que semana mas bonita!. Al descubrir las ilusiones renovadas que trae Goiko, al contagiarse de ellas, al imaginar Atupele creciendo junto a él, con sus nuevas y muchas ideas que van asomando, según van pasando los días.

El lunes fue la reincorporación de Sister Msowoya a su mesa de trabajo, y la verdad es que la metimos una buena paliza de números, presupuestos, cuentas...

Estuvimos explicándola despacito el problema que tenemos con el tipo de cambio, estamos perdiendo mucho dinero (se puede decir que millones, por la caída del euro) pero estuvimos haciendo las cuentas, del saldo disponible en el banco, los ingresos y la previsión de gastos, de aquí a final de año, y los números cuadran, debemos de tener cuidado, pero en espera de la transferencia del Budget de 2009, podremos seguir adelante con los proyectos previstos.

Sin haber podido terminar con todo esto, llegó el constructor actual (Elishama) con el que empezamos a ver las obras de los nuevos edificios.

Por la tarde, renegociamos el presupuesto del corredor, y bajamos casi 400 mil kwachas. Al verlo sobre el terreno, a la Sister y a Goiko les pareció demasiado estrecho, y preguntaron cuánto costaría ampliar el ancho de un metro a metro y medio, tras las negociaciones, accedieron a hacerlo, de acuerdo al presupuesto inicial; pagaremos el dinero que se había presupuestado, pero con un corredor mucho mas amplio, por el que podrán pasar fácilmente las camillas mas grandes. Se firmó el contrato, ya con la firma de Goiko

El martes, Goiko y yo nos fuimos a la clínica móvil de Kafulu. Bueno, pudo comprobar lo verdes que estamos en el trabajo con las comunidades, fue todo muy tranquilo.

Por la tarde salimos prontito hacía Mzuzu, llegamos con tiempo de meternos en Internet. Fuimos al Mzoozoo, estuvimos hablando mucho tiempo, tomando cervezas, también me llamaron mis padres, les había encantado una de mis últimas cartas. Nos acostamos pronto.

El miércoles, fue día de banco. No había llegado la transferencia desde España, llamé a José María, quién tuvo una rápida reacción, a las dos horas me estaba llamando para decirme que todo estaba bien, se trataba sólo de un retraso, y por la tarde, para decirme que la transferencia estaba ya hecha y que me la había enviado en un correo.

Por tanto utilizamos los fondos disponibles, para iniciar el corredor ingresando el primer pago en la cuenta del constructor.

Cogimos el autobús prontito, aunque Javi estaba por allí cerca, no pudimos esperarle, había que llegar de día a Atupele.

El jueves, se habían empezado las obras del corredor.

Yo me fui a la clínica mas lejana. Goiko se quedó hablando con el contable.

Me encantó, fue una aventura llegar en el coche hasta allí, los caminos, y sobre todo los puentes, no estaban preparados, tuvimos que dar algunos rodeos... y el paisaje, los arrozales, las gentes, los niños, con los que jugué, el gran número de madres, los dramas que llevaron el grupo de teatro que iba por primera vez a esta clínica tan lejana.

Uno fue impresionante, sobre huérfanos, en el que los padrastros, por falta de dinero decidían envenenar a su hijastro, que cambió su vaso por el de su hermanastro, muriendo este...

Estuvimos un buen rato hasta que terminaron de pesar a todos los niños, poner las vacunas, pasar consulta a algún paciente...

Por la tarde, empezamos a discutir con la Sister el Budget 2009, punto por punto, cuenta por cuenta, casi kwacha a kwacha, fue casi demasiado, la Sister estaba al final muy cansada, fueron muchas horas de números.

El viernes, terminamos con la Sister el Budget, que luego le dimos un repasito Goiko y yo, le encanta los números, es muy perfeccionista, y hasta que no queda todo clarísimo, no quiere pasar al punto siguiente, lo cuál es buenísimo, puede dar una buena limpieza a la contabilidad del Hospital, punto débil de la Sister.

El sábado, estuvimos por la mañana viendo el nuevo programa de contabilidad del voluntario, y también le enseñé por encima el Plan Estratégico que había diseñado.
Nos fuimos en moto a Karonga, queríamos desconectar un poco de toda una semana de mucho trabajo, decisiones importantes, conocer Atupele y a nosotros mismos.
Le llevé a comer chambo (pescado) al restaurante mas lujoso de Karonga (unos 6 euros cada uno), luego fuimos a Internet, compramos un pollo... Al volver nos visitó el director del colegio (mi profesor) con el que a lo mejor se pone a dar clases de tumbuka, y al salir, vimos que las gentes que habitan los alrededores de Atupele, se habían puesto a quemar los campos. Él con ayuda del clinical office y el técnico del laboratorio y yo con tres de los vigilantes del Hospital, nos pusimos a apagarlos, pese a sus protestas.
Tienen esa costumbre, queman los campos, para no tener que quitar la maleza antes de sembrar al empezar la época de lluvias, pero no tienen en cuenta el peligro que puede representar para el Hospital, y lo perjudicial que es para los terrenos.

El domingo, cómo las buenas tradiciones, tortitas, Misa... y luego nos hicimos el pollo.
Por la tarde, estuve trabajando en el plan estratégico, y escribiendo.
Me pasé por el entrenamiento del equipo de fútbol, pero sólo por darme una vuelta. Luego, jugamos un rato al ajedrez, y vimos una película.


sábado 22 de noviembre de 2008

PRIMERA SEMANA DE GOIKO EN ATUPELE (semana del 10 al 17 de Noviembre)

Cambio total de mentalidad para esta semana, comenzar una de las labores mas importantes, saber transmitir a Goiko el cómo y el porqué. Viene con muchísima ilusión, lo cuál me alegra y me llena de paz y felicidad, estoy seguro que con él, 2009 será otro gran año para Atupele.

El lunes, fuimos al morning meeting, dónde fue presentado, y empezamos a visitar el Hospital, lo preguntaba todo, así que fue un camino lento, pero seguro.
Él quería terminar unas cosas, así que pude estar con Nyilenda explicándole el trabajo en Lilongwe y hablamos con Mpande para explicarle el funcionamiento del scanner, dijo que estaba capacitado para usarlo, y que sería muy bueno para el diagnóstico de los pacientes, así que decidimos comprarlo.

El martes, teníamos que ir a Karonga, para hacer el primer pago de la máquina, decidimos ir en moto, quiso conducir él, la cogió el tranquillo rápido, y en media hora estábamos allí. Fuimos haciendo todo con calma, sobre todo en Internet, dimos un primer vistazo a la ciudad, comimos, charlamos, era una esponja recibiendo información.

El miércoles, llamé a la Sister, ¡su médico la había dado el OK y podría venir a Atupele!, así que organizamos el viaje. Decidimos llevar los ordenadores para cambiar los antivirus, (el anterior había caducado la licencia e incluso había permitido entrar alguno). Vimos el resto de las salas del Hospital, nos dimos una vuelta por las obras y al terminar la jornada, dimos un pequeño paseo, para presentarle a mis amigos... los niños.

El jueves, salimos prontito, hacía las 6, llegamos y pusimos en marcha los ordenadores, Internet iba extrañamente lento, y tuvimos que irnos turnando para vigilarlos, mientras que hacíamos el resto de las cosas. La principal: el tipo de cambio ha bajado muchísimo, por la crisis en Europa, y tras hablarlo con la Sister, decidimos no hacer mas transferencias de euros a kwacha, hasta pensarlo mas despacito, lo que puede significar que paremos alguna de las obras hasta que se estabilice la situación.
Volvimos tarde, pero con la Sister, es una gran alegría para mí, tras cuatro meses sin ella.

El viernes, empezamos a ver el documento que estoy preparando como informe final y resumen de mi trabajo este año. Vimos el área financiera y parte del área de construcciones, nos estrujamos tanto la cabeza, yo tratando de explicarlo lo mejor posible, y el tratando de entenderlo, que sumado el calor, y que habíamos dormido poco la noche anterior, acabamos los dos con dolor de cabeza. A pesar de ello y tras la duchita, me preparó una pasta buenísima, nos metimos medio kilo entre los dos.

El sábado fue la celebración del 25 aniversario cómo Sacerdote del Padre Paul, mi curica, la verdad, estuvo todo muy bonito, una celebración de casi tres horas, con la asistencia del Obispo, con el que me tocó comer a su lado, muchos sacerdotes, la mitad de las Rosarians Sisters (vino incluso la Madre General), muy bonito, todo.
También empezaron a poner los ventiladores que compré en Lilongwe, entre otros el de casa, tardaban mas de lo previsto, y Goiko trató de ayudar, preparándoles una pequeña cena e instalándoles la tienda para que no durmieran al raso.

El domingo, nos tomamos una mañana mas tranquilita, las tortitas, la Misa... pero la tarde nos pusimos a ver el Budget que estaba preparando para el año que viene, nos liamos a discutir, cada una de las partidas, que se nos acabó el día, también supervisando a los que terminaban de poner los ventiladores... día caluroso donde los haya.

martes 18 de noviembre de 2008

UN AÑO EN EL PARAÍSO


(Texto escrito para mis compañeros de trabajo en FREMAP)

Un pequeño bebé me fue entregado, cuándo en FREMAP, me ofrecieron llevar la Acción Social. Con cariño, cuidé y alimenté este bebé, que al ir creciendo, pudo apoyar diferentes proyectos de cooperación internacional, salud (alhzeimer y cáncer), promoción del voluntariado, etc.

Me encantaba viajar con el que era que ya era un niño, “trabajar en terreno”, así hicimos dos veranos solidarios en Perú con “Granito de Mostaza”.

En el cuarto de estos veranos, conocí Atupele (regalo de Dios en la lengua local), un Hospital en construcción en Malawi. Aquí, el corazón “me botó”, lo que es signo, de que este, era mi sitio, y que aquí estaría mi felicidad.

El voluntario que coordinaba entonces el proyecto, me ofreció ser su reemplazo, durante 2008. Al volver a casa, todo había cambiado, también FREMAP, las cosas estaban cambiando. Este, era el momento.

Llegué a Atupele, justo para la inauguración el día 12 de Enero, y desde entonces, han ocurrido muchas cosas, la gran mayoría de ellas muy bonitas.

Puedo decir con orgullo, que se han logrado todos los objetivos: se consiguió que llegase la electricidad a este remoto lugar del mundo, dónde alguna de las personas la habían siquiera visto. Con ella, pudimos dotar de equipamiento tecnológico al laboratorio y al resto del área asistencial, máquinas, que facilitarán el diagnóstico, mejorando sensiblemente la calidad del servicio.
Se nos asignó un área de actuación para el trabajo con las comunidades locales, a las que empezamos a visitar con la compra de dos motos todo terreno.
Nos integramos en diversas asociaciones locales, una de ellas, ahora asume el salario de los trabajadores, lo que facilita la sostenibilidad del proyecto.
Finalizamos la construcción de la primera fase del proyecto y adjudicamos y comenzamos las obras de los nuevos edificios de la segunda fase.
Y sobre todo, ha sido un año de crecimiento y estructuración del Hospital. Se elaboró un ambicioso plan estratégico en el que se implantaron las prioridades de crecimiento, un organigrama, y el desarrollo del mismo, asignando las funciones a los distintos puestos, contratando aquellos vacantes. Completando una plantilla de profesionales que ya trabaja cómo un buen equipo.

Y ahora, empezar a soñar. Sólo me queda terminar los presupuestos del siguiente año y dar un buen reemplazo a la persona que me sustituirá.

Pero también he alcanzado mis objetivos personales, aprendí su idioma, y he llegado a acercarme a las gentes de aquí, he llegado a sentirme uno de ellos.
Aprendí a escuchar sus problemas y necesidades, por muy pequeños que estos parecieran.
Aprendí a escuchar las olas del lago, que ocupa un tercio del país, a sentarme, tras una cansada jornada de trabajo a ver cómo el sol desaparecía en el horizonte de esta tierra arcillosa y ver cómo la luna llena africana es capaz de iluminar todos los caminos.
¡Cuántas cosas tenemos que aprender de está gente!

Mi alma y mi corazón han crecido mucho este año, Atupele, ha sido un verdadero “regalo de Dios”, también para mí. Vine para dar, pero he recibido mucho mas. Es increíble cuánto Dios puede premiar a los que son un poco generosos, escuchar sus palabras y dar un sí por respuesta.

Ahora inicio un nuevo camino: el del regreso, volveré a trabajar en FREMAP, vuelvo con mucha energía e ilusión, para empezar nuevos proyectos, para asumir aquellas responsabilidades que me sean dadas.
Doy gracias a Dios y también a aquellas personas que me han ayudado a realizar este sueño de vivir un año en el paraíso, que aquí, he descubierto, está dentro de cada uno de nosotros, y que ojala lo pueda llevarlo allá dónde me lleve mi próximo destino y consiga así transmitirlo a los que me rodeen.