Al principio a mí también me extrañaba, incluso me resultaba incómodo, sin duda, hay partes de
Sin embargo una serie de conversaciones, correos y lecturas, que durante esta semana han llegado a mis manos me han permitido conocer, lo que estas gentes conocen por la sabiduría de la generosidad.
Por un lado, Helea, me dejó uno de sus libros mas significativos, “Cuándo el silencio habla”, durante su estancia en Malawi, unas simples fotocopias, que iluminan muchísimo, se que le costó dejarlas en Atupele, y por ello estoy aún mas agradecido. Por otro lado unas meditaciones sobre determinada Encíclica del querido Papa, Juan Pablo II, que leí pensando en cosas que viví junto a Inma y por último un correo, precioso, sobre el porqué estamos aquí, que nos envió Guadalupe (la vicepresidenta de África Directo), ¿casualidades? No creo mucho en ellas, simplemente hechos, sin mas.
En el libro de Helea, que también compartió con Javier (el anterior voluntario de Alinafe) uno de sus capítulos se titula “Sobre el Amor”, te hace preguntas sobre él, que me respondí en mi conciencia:
¿Es bueno?, si, sin duda y mucho.
¿Bonito?, bueno eso depende… si es del verdadero, es lo mas bonito que el hombre puede llegar a alcanzar, pero si no lo es y se lucha por él sin sentido, es duro, muy duro.
¿Barato?, no, para nada, conlleva un trabajo para toda la vida.
Y es que este tema, para mí el más apasionante, y del que depende la felicidad, aquí en la tierra y después en el cielo, hacia el Amor convergen todas las creaturas con alma, y según lo tengan mas cerca o mas lejos, así la persona llegará mas o menos lejos en su vida y con su vida.
Habla, del amor cómo algo concreto, cada uno lo vive de una forma, pero que sólo hay uno, evitando todo relativismo, lo cuál me enganchó a seguir leyendo.
Sigue, diciendo que el “ser humano se realiza en el Amor”.
En el fondo, somos Amor, y la expresión del mismo hacia el exterior.
El Amor, es mucho mas que un puro sentimiento, un entusiasmo, aunque comienza aquí…, en el Amor debe de entrar el concepto de la voluntad, sin la libertad, no podríamos elegir, y por tanto no sería “nuestro” el Amor hacia la otra persona.
La plenitud del hombre, está en el Amor que se da; (“seremos examinados en el Amor”), no en el que se recibe. Esta, es una idea revolucionaria, que si de verdad nos la creyésemos (incluso los que ya hemos experimentado esta realidad) sería la “Revolución silenciosa del Amor” que es la que definitivamente cambiará el mundo. Nada de lo que hagamos, si no es por Amor, no será elevado, ni poderoso, ni eficaz.
Por otro lado, y aquí, el capítulo del libro termina igual que
Dar sin esperar nada a cambio, el Amor=Donación, o mas aún cómo nos decía Guadalupe en su correo, no sólo como dar, aunque sea a cambio de nada, si no como compartir. Por otra parte, planteaba Guadalupe que las motivaciones de la gente que queremos cambiar el mundo de esta forma, nacen del amor y desembocan en el Amor, cada uno lo llamará de una manera distinta pero en definitiva es el mismo y es el que nos une y hace que nos entendamos tan bien, pues hablamos en ese idioma. Hemos recibido tanto, tanto que no queda mas remedio que ponerlo en común con los que aparentemente tienen menos. Suele ocurrir que los que tienen menos cosas materiales, al darte a ellos, (al compartir cómo dice ella), un poco de la vida con ellos, hace que al regresar volvamos enriquecidos y con una alegría profunda, con mas energía y deseos de ser mejores, eso, que no es fácil definir en palabras, es un don o un valor que tiene el poder de trasmitir, del que me beneficio y se benefician los que me rodean, pues, quieras que no, algo de esta alegría se contagia. Del mismo modo que no sólo creo en Dios, si no que me siento amado por El y creo que es por eso por lo que no me queda mas remedio que amar a los que El ama.
Tomo muchas frases del correo de Guadalupe, espero que no la moleste, pero de la enseñanza se aprende.
Termino con un párrafo del libro que me encanta
“Al Amar nos llenamos de una corriente que va de dentro a fuera, que es plenitud en sí misma. Como el agua que brota de un manantial, viene de dentro de la tierra, y sale irrefrenable, corre y se extiende y se hace río, y la vida se cobija en su interior, y fecunda las orillas a su paso, y sin buscarlo, encuentra todo el agua, se convierte en mar. No se preocupa de atesorar las gotas de lluvia, sino que deja correr el agua, sin miedo a perderla, por SER manantial, porque sólo ES si deja “manar”, y recibe sin retener otros afluentes, y se da…”
Dicho todo esto… ¿aún queda por responder la pregunta que hace de título? O ¿ya está respondida?. Pues sí, así soy de borrico, todos estos libros, todos estos correos, experiencias, para entender algo que la gente de aquí, vive cada día desde que nace, que vive en
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