jueves 31 de julio de 2008

EL PARAISO II

Seis meses después, por una de esas “casualidades” tan habituales aquí en Malawi, me encuentro de nuevo en este Lodge, sentado junto al lago en una roca.

Tras una de las semanas mas bonitas de Atupele, tras recoger muchos frutos del trabajo realizado, cómo asistir a las dos primeras clínicas móviles, dejar resueltos varios problemas importantes a los que llevaba tiempo dándoles vueltas, cómo la electricidad, las edificaciones que haremos este año, Atupele, sigue creciendo y con Atupele, yo.

Muchas cosas han pasado desde aquella primera reflexión aquí mismo. Mucho he cambiado desde aquel día. Me paro para echar la vista atrás, pero sin necesidad de releer aquellas líneas de la vida, que una vez escritas quedan en el papel, sólo para el recuerdo. Pero a la vez el recuerdo, permite avanzar, permite que el paso dado, haga que comiences el siguiente desde otro diferente. Sin un pasado todo tendría que empezar de cero. Las pequeñas olas del lago siguen sonando nuevas, cada una diferente a la otra, cuándo una va llegando, ya estás dispuesto a esperar a la siguiente, con cada una de ellas, el lago trae parte de su vida, habla de él y con ellas, vas conociendo, aprendiendo del gran lago de la vida.

Así, Malawi, Atupele, y con él sus gentes, y cómo no los voluntarios que ya han pasado por “mi casa” van penetrando en lo mas profundo de mi ser.

Y miro el lago, me sigue sorprendiendo su hermosura, esta vez he sido yo el que he traído a este lugar (y además sin haberlo querido) a alguien nuevo, y eso lo hace nuevo para mí. Aprender para enseñar, para después enseñar para seguir aprendiendo.

Y el lago sigue sin mostrar su final, miro al horizonte, y el lago se parece al mar, se convierte en mis sueños en un Océano, y yo una simple gota en medio de él.

Y me siento feliz porque aún queda mucho por nadar, por andar. Se irá Juan Carlos y llegarán tres nuevas personas, se irán y Dios sabe... y luego me iré yo, y Atupele habrá crecido y con Atupele mi felicidad.

1 comentarios:

Juan-Luis dijo...

estos posts íntimos son especiales. Dejan ver dentro de tí un poco más que los "ordinarios".

Gracias, Pablo, por llevarnos tb a nosotros un poquito a Malawi...