lunes 21 de julio de 2008

LAS GENTES VI :John Mushani (Escrito por Inma Chico)



En mi estancia le llamábamos “my friend” porque tuve bastante química con él, me ayudó a conocer al resto del personal sanitario del Hospital y estuvo conmigo siempre especialmente amable y disponible.

Viene de una familia bastante pobre. Huérfano de madre, vive con su padre y sus cinco hermanos.
Tiene 24 años y trabaja como auxiliar en Atupele, se encarga de recibir a los pacientes en las consultas externas y tomar las constantes (temperatura, peso y tensión arterial), además de asistir junto al Clinical Office o al Medical Assistant a las curas de heridas o lo que requieran, siempre está dispuesto a lo que sea necesario, hasta de traductor si así lo requerimos los asungus (del chitumbuka al inglés), como fue en mi caso, con una gran paciencia para ello.

El dinero que gana cada mes, (unos 50 euros) lo lleva a casa, para poder alimentar y asistir a sus hermanos. Es un chico católico, practicante, de Misa diaria, siempre sonriente y dispuesto a ayudar al que sea en lo que pueda. Destaca especialmente entre los trabajadores del hospital, por su sonrisa, amabilidad y su actitud humilde y enérgica al mismo tiempo con los pacientes y con sus compañeros, siempre respetuoso. Desgraciadamente, sólo llegó a terminar secundaria, pero es trabajador e inteligente y tiene ambición para aprender cosas nuevas, recuerdo cómo atendía y llevaba a la práctica lo que le decía acerca de las medidas asépticas para curar heridas, siempre con la intención de mejorarse.

En una carta que me escribió, me contaba que aspiraba algún día poderse pagar un curso de Recursos Humanos, que es lo único en su vida que quiere pero que no se puede permitir económicamente, agradeciéndole a Dios si tuviera esa oportunidad con la intención de volver a Atupele Hospital para ejercer como tal aquí, ese es su sueño, que quizá y ojala algún día vea cumplir.
PD (De Pablo) Así es también en el fútbol, jugando cómo juegan aquí, corriendo arriba y abajo, sin cansarse, tratando de hacer algo, que aunque desconoce, trata de aprender. Ojala, a través de África Directo, y siempre que la Sister esté de acuerdo, podamos “salvar a esta estrellita que quedó en la playa al bajar la marea”

1 comentarios:

Juan-Luis dijo...

A dos manos? qué chulo! así tb tenemos otras perspectivas, jejejejee....

saludos!