jueves 31 de julio de 2008

DISFRUTAR DE NUEVO (Semana del 21 al 27 de Julio)


Esta semana, ¡por fin¡, tuve tiempo de disfrutar de mi trabajo, sin stress. Cómo debe de ser y mas aquí. Esta semana ha sido, una especie de oasis entre la anterior y la siguiente que también se prepara con muchas actividades.

El lunes, salimos prontito para Mzuzu, nada mas llegar, me llamó el driver para decirme que ya estaban por allí, y que ya había resuelto el problema de la ambulancia (tenía encendida una luz en el cuadro de mando) así que llevó a Juan Carlos al Mzoozoo y mientras, me metí en Internet, para ver las cosas mas urgentes.

Luego fuimos a la sucursal dónde se supone que nos iban a dar las motos, pero faltaba la matriculación, así que para la ambulancia fue un viaje en balde, aunque sinceramente, para Juan Carlos y para mí (a parte de lo de Nkatabay, nos vino muy bien) para actualizar los ordenadores, hacer compras, etc.

Cambié algo de dinero, informé a la Sister, fui a comer con Juan Carlos una rica hamburguesa, y nos volvimos a Internet, mientras que él actualizaba los dos ordenadores que había traído la ambulancia, a mí me dio tiempo a terminar lo mío, así que me fui de compras, teníamos la despensa vacía... Internet iba lentísimo y entre unas cosas y otras, llegamos a casa a las 11 de la noche, para cenar y acostarnos.

El martes me levanté muy tarde, pasadas las 7, y después de pasarme por la oficina, ordené todas las compras, la maleta, todo tranquilamente, por la tarde, empezaban con las tareas agrícolas (han destinado un terreno para cultivar verduras y venderlas, para obtener beneficios para posibles casos de SIDA), y allí que me fui con el azadón. Se rieron de mí al verme... y a los dos minutos, ya me estaban diciendo que muchas gracias pero que parase, y a los 10 ya se estaban haciendo fotos conmigo. Al final 20 minutos, me fui con callos en las manos (¡que triste!), pero orgulloso de aportar mi granito.

El miércoles, me dediqué enteramente al nuevo programa para la contabilidad del proyecto, hice nuevas cuentas, calcule todo... Está muy bien, es pasar de un Excel a un programa específico, lo cuál facilitará todo.

El jueves llegó la Sister, así que estuve con ella, charlando, está muy agobiada, con muchas reuniones, y cuándo llega a Atupele, todos la abordamos con mil preguntas, a ver si con el Plan Estratégico, consigo convencerla para que haga un poco de estructura en el Hospital, y delegue alguna de sus funciones, y yo pueda empezar a delegar las mías, no es propio del voluntario, que esté tomando decisiones administrativas, no es “sostenible”

El viernes, cómo la ambulancia se iba a Karonga, me fui con la Sister, tenía unos cuantos correos que enviar de las decisiones tomadas ayer con la Sister, y algunas cosillas que comprar, pero no funcionaba Internet... me lo tomé con filosofía y la ayudé a hacer sus recados; además habíamos comprado un arroz riquísimo, y lo llevamos a moler al molino.

Por las tardes empecé mis clases de inglés, después de tanto libro, también necesito algo de conversación con alguien corrigiéndome. Helea e Inma, me habían conseguido el director del colegio, así que, con las cosas mas calmadas, me he decidido a aprovecharlo, de momento, una horita a la semana.

El sábado, fuimos Juan Carlos y yo a representar al Hospital en un acto social. Yo encantado por que era el 25 aniversario del sacerdocio de uno de los Hermanos de Cheminade (un gran proyecto de los marianistas, que tiene colegio, formación profesional... y la misión mas antigua de la región de Karonga) la verdad es que aguanté sólo un par de horitas, luego traté de ir a Internet, pero de nuevo no funcionaba, un poco desesperante, pero bueno, nos tomamos un pollo y nos fuimos a un Lodge cerca del lago a sentarnos a esperar al resto.

Al volver tuve que ir a la oficina, con el ingeniero que está haciendo el tema de drenaje del agua, pero volví pronto y nos dio tiempo a ver una peli.

El domingo, nos levantamos sin agua, gracias a Dios, se resolvió pronto, y pudimos hacer las tortitas, fui a Misa, ordenamos la casa..

Por la tarde me decidí a volver a Karonga, tenía unos cuantos emails urgentes, nada... otras dos horas perdidas. Al llegar, me fui con Juan Carlos a dar un paseo, rodeados de niños, jugando con ellos, pasamos alguna de estas horas, en las que todo se vuelve mas fácil, y la felicidad de los niños, te contagia hasta dentro.

EL PARAISO II

Seis meses después, por una de esas “casualidades” tan habituales aquí en Malawi, me encuentro de nuevo en este Lodge, sentado junto al lago en una roca.

Tras una de las semanas mas bonitas de Atupele, tras recoger muchos frutos del trabajo realizado, cómo asistir a las dos primeras clínicas móviles, dejar resueltos varios problemas importantes a los que llevaba tiempo dándoles vueltas, cómo la electricidad, las edificaciones que haremos este año, Atupele, sigue creciendo y con Atupele, yo.

Muchas cosas han pasado desde aquella primera reflexión aquí mismo. Mucho he cambiado desde aquel día. Me paro para echar la vista atrás, pero sin necesidad de releer aquellas líneas de la vida, que una vez escritas quedan en el papel, sólo para el recuerdo. Pero a la vez el recuerdo, permite avanzar, permite que el paso dado, haga que comiences el siguiente desde otro diferente. Sin un pasado todo tendría que empezar de cero. Las pequeñas olas del lago siguen sonando nuevas, cada una diferente a la otra, cuándo una va llegando, ya estás dispuesto a esperar a la siguiente, con cada una de ellas, el lago trae parte de su vida, habla de él y con ellas, vas conociendo, aprendiendo del gran lago de la vida.

Así, Malawi, Atupele, y con él sus gentes, y cómo no los voluntarios que ya han pasado por “mi casa” van penetrando en lo mas profundo de mi ser.

Y miro el lago, me sigue sorprendiendo su hermosura, esta vez he sido yo el que he traído a este lugar (y además sin haberlo querido) a alguien nuevo, y eso lo hace nuevo para mí. Aprender para enseñar, para después enseñar para seguir aprendiendo.

Y el lago sigue sin mostrar su final, miro al horizonte, y el lago se parece al mar, se convierte en mis sueños en un Océano, y yo una simple gota en medio de él.

Y me siento feliz porque aún queda mucho por nadar, por andar. Se irá Juan Carlos y llegarán tres nuevas personas, se irán y Dios sabe... y luego me iré yo, y Atupele habrá crecido y con Atupele mi felicidad.

CLINICAS MOVILES (seman del 14 al 20 de Julio)

Esta semana ha sido especial, una de las mas bonitas en Atupele, he recogido importantes frutos de los últimos seis meses de trabajo, y sobre todo he podido disfrutar de ellos, saborearlos, sin prisas.

El lunes, fue le clínica móvil que habitualmente se está haciendo en las propias instalaciones del Hospital, estuve tomando fotos.

También estuve mucho con la Sister, hablado de un montón de cosas que teníamos pendientes, luego, me puse a escribir correos, de informes, opiniones...

Pero el día mas especial fue el martes, tuvimos la primera clínica móvil de Atupele, dentro de nuestro territorio de actuación, pero fue la primera vez que realmente salimos a asistir a la gente fuera de las instalaciones del Hospital.

En una remota comunidad, nos esperaban casi 350 personas, entre madres, hijos menores de 5 años y voluntarios de las propias comunidades, lo primero fue presentarnos, fue muy emocionante, un montón de madres, a las que se les estaba explicando, que a partir de ahora todos los meses, pasaremos a cuidar para que sus niños crezcan adecuadamente, su cara de agradecimiento era algo precioso. La enfermera las puso a cantar, y a mí se me puso la piel de gallina, gravé un video, todas cantando, porque Atupele (el regalo de Dios) había llegado.

Después pesamos a los niños, y les abrimos fichas sanitarias, bueno, lo hicieron los voluntarios. Nos tuvimos que ir sin terminar, por que había un niño anémico con malaria, que no se si llegará a sobrevivir, pero seguro, si no hubiésemos estado allí, esta noche habría muerto.

Solo con esto, ha merecido la pena mi año en Malawi.

Mas de 300 personas, entre los niños, sus madres y los voluntarios de las comunidades nos estaban esperando.

La enfermera, nos presentó y las dijo que a partir de ese momento iríamos con los medios suficientes para cuidar y controlar que el crecimiento de sus hijos fuese el adecuado, la expresión de sus ojos me emocionó, tanto que es difícil de expresar, comenzaron a cantar y a bailar... fue increíble.

Tuvimos que irnos sin terminar, porque un de los niños tenía malaria

Además hubo una reunión del Área Asistencial, le pidieron a la Sister un montón de cosas, la verdad es que parece que dijo a todo que sí, pero bueno, ya veremos que es lo que se puede y lo que no.

El miércoles, continué con mis correos, mis informes... Por la tarde estuve en la reunión de la Comisión de SIDA, se decidió comenzar con el garden la semana que viene, dividimos al staff del Hospital en cuatro grandes grupos, que se turnarán para trabajar, primero preparando el terreno y luego plantando vegetales, que luego serán vendidos, para así obtener dinero y recaudar fondos, que se usarán en caso en que uno de los empleados tenga SIDA.

El Jueves, me fui a la segunda clínica móvil, esta vez, el coche, no podía llegar al remoto lugar dónde íbamos, y aún no disponemos de las motos, así que tuvimos que andar mas de media hora, por un paisaje precioso, sin apenas montañas. Se podían divisar las pequeñas casas, las palmeras y la vegetación, los colores de África, pasaban, dando aún mayor ilusión a lo que estábamos haciendo.

Allí nos esperaban las madres con sus hijos, allí les pesamos, les explicamos, que a partir de ese momento, ya sólo tendrían que andar dos horas para llegar al Hospital, en lugar de las cuatro que debían andar antes.

Pero la buena noticia de hoy es que se ha finalizado la conexión eléctrica de las salas prioritarias del Hospital (Consultas+farmacia+laboratorio, pediatría y maternidad) con el generador, de tal forma que si hay una urgencia, usando el diesel y el generador dar cobertura a estas salas, y lo que es mas importante, ya estamos preparados para la llegada de la electricidad por parte de la compañía eléctrica.

El viernes, por fin después de mucho tiempo, logré ponerme al día, en todo, en los reports, en los informes, correos, en el inglés, en absolutamente todo, lo cual me dio una tranquilidad para el fin de semana de relax.

El sábado salimos, Juan Carlos y yo, prontito para Karonga, y cogimos el primer bus que salía hacia Mzuzu, la verdad es que fue algo pesado, porque hizo demasiadas paradas, llegamos y comimos poquito y rápido para coger el bus a Nkhata Bay, creíamos haber reservado en un Lodge diferente y nuevo, pero me había equivocado en el nombre y resulta que volvimos a aquel Lodge en el que tuvimos la reunión con los voluntarios del año pasado. Llegamos aún de día, y pudimos disfrutar antes de la buena cena.

El domingo, tras un muy largo sueño, y un bañito, relajadamente, me puse con el inglés, escribí un poco, descansé, un día de absoluto relax, que hacía falta. No fui a Misa, lo cuál no deja de ser extraño para mí, y hablé mucho con Juan Carlos.

lunes 21 de julio de 2008

BUENOS TIEMPOS (semana del 7 al 13 de Julio)

Con Juan Carlos, llegaron las buenas conversaciones, las perspectivas diversas pero convergentes, el compartir estos buenos momentos con alguien que también se admira por la novedad que representa para nosotros las costumbres ancestrales de esta gente, y también los momentos difíciles, tratando de entender y respetar aquellas cosas que no vemos adecuadas.

El lunes era festivo aquí, así que nos tomamos con calma la vuelta, con demasiada calma, salimos con Patricia y con Goico, después del desayuno estuvimos esperando matolas, minibuses, lo que fuera, en Salima. Al fin conseguimos meternos en una que estaba hasta arriba, y nos dejó a mitad de camino de Mzuzu. Empezaba a anochecer, y no conseguíamos la conexión, un pueblo curioso, vendían “ratas fritas” por la calle, la primera vez que lo veo, y la gente venía amable a nosotros para decir que nos tomásemos algo con ellos. A las seis aproximadamente, cuándo ya nos temíamos que nos quedábamos a dormir allí, pasó un autobús, incluso nos dieron de cenar en el Mzoozoo. Dormimos en la caravana.

El martes, me levanté prontito, se nos había acabado el dinero así que mientras que Juan Carlos pedía el desayuno, fui al banco, cambié euros y de paso miré las cuentas de Atupele, estuvimos un rato en Internet, compramos cuatro cosas en el mercado y de vuelta, a lo tonto llegamos después de comer, solo hubo tiempo para que Juan Carlos se instalase y saludar a la Sister.

El miércoles nos empezamos a organizar el trabajo, necesitábamos trabajar simultaneamente con dos baterías y con dos ordenadores, lo cuál no es fácil, al menos una de ellas debía cargarse cada mañana, pero lo hicimos. Empezó a entrevistar a la gente a la que iba a dar clases, mientras yo iba “reportando” con la sister, cómo había acabado las cosas en Lilongwe, la compra de la nevera, etc. Y yo las mías.

El jueves se pasó el DHO por Atupele, nos prometió otro frigorífico (que también necesitamos; uno para el laboratorio, para las muestras de sangre, etc. y otro para el resto del Hospital, vacunas, fármacos, etc.), también prometió la delivery bed, y otras cosillas, por las tardes, Juan Carlos, cuándo puede se baja a la oficina, y eso me permite concentrarme en casa mejor, aquí, pasa mucha gente, preguntando por unas llaves, para cargar el móvil… Hoy no fue posible, porque estuvimos que ayudar a contar el dinero obtenido de la venta de medicamentos a los pacientes, va creciendo y creciendo, lo cuál significa que el Hospital también crece, son buenas noticias, no por el dinero sino porque la gente se va acercando a nosotros.

El viernes, día 11, era el cumpleaños de Inma, ¡que vergüenza! Tuvo que ser ella la que me llamase, las cosas de Africa, es mucho mas barato así.
Fuimos a Karonga, Juan Carlos tenía que renovar el permiso de estancia, no fue fácil, tuvimos que ir un par de veces, y aprovechamos para ingresar el dinero del Hospital, revisar Internet, comer, en fin volvimos por la tarde.

El sábado me pasé por la oficina, estuve hablando un buen rato con la Sister, empecé mis lecciones de inglés…
Por la tarde, cambió toda nuestra perspectiva… la verdad es que el trabajo nos come, nos piden muchas cosas, lo cuál está muy bien, cuentan con nosotros para todo, y eso es muy bonito, pero debemos empezar a delegar, y conseguir que sean ellos quienes hagan ciertas cosas que de otra manera no cumpliríamos con la “sostenibilidad”.
Bueno, nos pusimos a andar, de casualidad, nos encontramos a la hija de una de las enfermeras, nos dijo “Samba!” y nos acercamos… había unas danzas tradicionales, preciosas, nos sentaron en el único banco que tenían, aquí, no queda mas remedio, era mejor agradecerlo y sentarse que rechazarlo, para ellos es un honor que vayamos a verles, y también eso hay que respetarlo. Había muchísima gente, tomamos fotos, vídeos… y sobre todo sentí, sentí que no es sólo por la Sister, ni sólo por el trabajo de la oficina, ni por las llamadas, por lo que estaba aquí, estoy aquí por esta gente, que baila, que sonríe, que lucha por ser mejor, y que agradecen que estemos aquí, tratando de ayudarles, facilitándoles salud, para que puedan seguir disfrutando, para que puedan seguir recolectando su arroz que les dará alimento y sustento, fue realmente precioso.

El domingo, fui a Misa, después hicimos una pequeña limpieza de la casa y mientras Juan Carlos se iba a dar una vuelta en bici yo seguí con mis lecciones de inglés. Por la tarde, vinieron el clinical office y el asistente médico para organizar un partidillo de fútbol, entre que esperábamos a la gente, hablamos, también es importante, acercarse a ellos, sentirlos cercanos y que ellos nos sientan así. Me metí una buena paliza y después la ducha fría fue una gozada

LAS GENTES VI :John Mushani (Escrito por Inma Chico)



En mi estancia le llamábamos “my friend” porque tuve bastante química con él, me ayudó a conocer al resto del personal sanitario del Hospital y estuvo conmigo siempre especialmente amable y disponible.

Viene de una familia bastante pobre. Huérfano de madre, vive con su padre y sus cinco hermanos.
Tiene 24 años y trabaja como auxiliar en Atupele, se encarga de recibir a los pacientes en las consultas externas y tomar las constantes (temperatura, peso y tensión arterial), además de asistir junto al Clinical Office o al Medical Assistant a las curas de heridas o lo que requieran, siempre está dispuesto a lo que sea necesario, hasta de traductor si así lo requerimos los asungus (del chitumbuka al inglés), como fue en mi caso, con una gran paciencia para ello.

El dinero que gana cada mes, (unos 50 euros) lo lleva a casa, para poder alimentar y asistir a sus hermanos. Es un chico católico, practicante, de Misa diaria, siempre sonriente y dispuesto a ayudar al que sea en lo que pueda. Destaca especialmente entre los trabajadores del hospital, por su sonrisa, amabilidad y su actitud humilde y enérgica al mismo tiempo con los pacientes y con sus compañeros, siempre respetuoso. Desgraciadamente, sólo llegó a terminar secundaria, pero es trabajador e inteligente y tiene ambición para aprender cosas nuevas, recuerdo cómo atendía y llevaba a la práctica lo que le decía acerca de las medidas asépticas para curar heridas, siempre con la intención de mejorarse.

En una carta que me escribió, me contaba que aspiraba algún día poderse pagar un curso de Recursos Humanos, que es lo único en su vida que quiere pero que no se puede permitir económicamente, agradeciéndole a Dios si tuviera esa oportunidad con la intención de volver a Atupele Hospital para ejercer como tal aquí, ese es su sueño, que quizá y ojala algún día vea cumplir.
PD (De Pablo) Así es también en el fútbol, jugando cómo juegan aquí, corriendo arriba y abajo, sin cansarse, tratando de hacer algo, que aunque desconoce, trata de aprender. Ojala, a través de África Directo, y siempre que la Sister esté de acuerdo, podamos “salvar a esta estrellita que quedó en la playa al bajar la marea”

MUCHAS COSAS NUEVAS, primera semana de Julio


Esta semana empezó exageradamente estresante, teníamos el viaje a Lilongwe y había cosas muy importantes para hacer que no podían seguir en el aire: debíamos tomar una decisión respecto a las obras de construcción de las casas de staff, debíamos comprar las motos y enviar el reportaje a Accenture sobre los gastos realizados y comprar cosas urgentes e importantes, la nevera, medicinas, etc.

El lunes, empecé con el report de Accenture, tenia un montón de facturas que scanear y muchas hojas por delante para redactar. Sin embargo, tenia rota la extensión, lo que significaba que estaba sin electricidad para encender el ordenador, el scanner, la impresora… conseguí que el driver se llevase la extensión y la arreglase, después de comer ya la tenia, y por la mañana había aprovechado para recoger todo en casa y hacerme el planning para lo que se debía hacer en Lilongwe con la Sister, después de unas horitas delante del ordenador decidí afeitarme antes de que se fuese la luz del sol, después de un mes de barba, afeitarse, puede significar una horita o mas.

El martes, si que tenia pensado ya dedicar hasta el ultimo minuto al report, pero… esto es Atupele, esto es África, las cosas, no deben ser como tu quieres y cuando tu quieres, son, sin mas. Se rompió otra cañería debido a las obras, y tuve que cogerme al plumber e ir a Karonga para comprar el material para repararlo, por lo visto era difícil de encontrar, y tuvimos que buscar en varios sitios, además se vino Sister Angela que quería hacer la compra para el Convento antes de que nos llevásemos el coche, perdimos 4 horas. Termine el report, practicamente a las 20:00.

El miércoles, decidimos salir a las 4 de la mañana, para intentar ir a Terrastone (la constructora) este mismo día en Lilongwe, solo hicimos una parada en Mzuzu para desayunar, hasta allí, conduje yo, viendo amanecer en la carretera paralela al lago, y lo mas importante, tuve dos horas con la Sister a solas para comentar muchas cosas, para hacerla ver la necesidad de ser mas ágiles con los donantes, con los correos y la información en general que debe de llegar a España, vimos las necesidades actuales del Hospital, le dimos un repaso a todo, formación de los empleados… y también de “nuestras cosas”
Poco después de ponerse el driver a conducir, me llamaron mis padres !Elisita, mi segunda sobrina había nacido esa misma noche!, todo había salido fenomenal, un parto natural, sin cesaría ni nada, todos estaban muy contentos, eso si, por una vez que pude ha hablar con mi hermano Cesar, se corto… una pena.
José Da Costa, el Director de Terrastone en todo Malawi, se comprometió a darnos los presupuestos pendientes al día siguiente, tendríamos con él una reunión a las 14:00, después fuimos a comprar las motos, la Sister trajo su presupuesto, compramos también un par de cascos, unos candados y cadenas, no dio tiempo para mas.
Resulta que Javi estaba por Lilongwe, había venido a acompañar a Nacho (un antiguo voluntario, que llevaba un par de semanas ayudándole en Ntendere y en otros miniproyectos que él mismo inició en su estancia en Malawi). Pensamos en llevarle en la ambulancia de Atupele después de cenar, unas buenas pizzas, pero resulta que estaba casi en reserva, y todas las gasolineras estaban sin diesel, tuvo que ir en taxi. Dormimos en casa de Raquel de Acción Contra el Hambre, que estaba con una nueva desplazada de Kenia, nos pusimos a discutir de religión, y esta vez si, tengo que reconocer, que me dieron un buen repasito.

El jueves, me levanté prontito, fui a buscar al driver y al técnico del laboratorio a su Lodge,y de ahí a buscar a la Sister, primero intentamos buscar diesel por todo Lilongwe, imposible, así que todo andando. Resulta que la Sister había dado un presupuesto antiguo al comprar las motos, menos mal que lo repasé antes de enviar el report. Volví a la sucursal, les eché la bronca (ellos también deberían haberlo repasado antes) y conseguí que me devolviesen el cheque antiguo, rehacer la factura y pagar un nuevo cheque, quedé a comer con Javi, y estaba Nacho! Bueno… resulta que tenia el billete con Air Malawi, y habían suspendido el vuelo, sin aviso previo, perdió la conexión con Londres, vamos un desastre, menos mal que ya tiene experiencia, y se lo tomó con filosofía. Vino tb Juan Carlos, que había venido entre otras cosas para dejarnos la maleta y que el coche se la llevase a Atupele.
Mientras llegaba la hora de la reunión, fui a ver los horarios de Misa en la Catedral (mañana es viernes primero de mes), y a comprar las extensiones, llamé a la Sister, me dijo que estaba en Galaxi, no se lo que es, me dijo que llamase al driver, y que la fuese a buscar, tuvimos que comprar algo de diesel en el mercado negro, porque resulta que estaba en la otra punta de la ciudad, además nos pillo todo el atasco, y llegamos media hora tarde a la reunión, Bueno, el caso es que nos dieron los presupuestos en Terrastone, y que después me puse a reducir las fotos y meter en archivos poco pesados el report para Accenture, (pesaba demasiado) y lo conseguí terminar de enviarlo todo a tiempo de que cerrasen el ciber !todo resuelto! me tomé una cervecita en el Lodge que dormían estos. Volví a dormir en casa de Raquel, por que la Misa era a las 6 de la mañana y no quería despertar a nadie, y allí dormía solo, en una habitación

El viernes, después de la Misa y recoger a todos, me quede en el Banco, cogiendo dinero, viendo las cuentas, luego me dio tiempo ha hacer la compra de los caprichos que tenemos solo en Lilongwe (aceite de oliva, lentejas, etc)… la sister me dio unos papeles, para cambiarlos el nombre (eran de otro Hospital) y hacer fotocopias, estuve un rato en internet, mientras ya se iba la Ambulancia hacia Atupele, y estos, ya con el hermano de Javi y dos amigos que están preparando un reportaje televisivo para Ntendere, trataban de resolver el billete de Nacho.
Nos fuimos Goico, Javi y yo a Senga Bay, otro de los paraísos pegados al lago Malawi y cerquita de Lilongwe, pinchó la rueda del autobús que finalmente se termino de romper, pero conseguimos coger otro y llegar, para el atardecer. Después de cenar llegó Patricia, la voluntaria que ha estado dos meses en Alinafe continuando el programa de fisioterapia que había empezado Agate. No la conocía, pero resulta que es de Majadahonda y estudió en FREMAP, así que tenemos bastantes amigos en común, y seguro que nos habremos cruzado en mas de una juerguecilla.
En el lodge, conocimos a un matrimonio de lo mas curioso de Sudáfrica, él resulta que esta al cargo de una mina de uranio entre Karonga y Chitipa (a un par de horas de Atupele, igual, ahora que viene Juan Carlos, vamos a hacerle una visita,. Han creado una ciudad con 1,500 empleados y es curioso lo que nos cotaba sobre la energía que puede desarrollar el uranio.
Salimos por un bar típico de pueblo, empezamos a tomar cervezas, a jugar al billar, día completo.

El sábado fue un día de relax y descanso completo, efectivamente era un lugar paradisiaco, las tumbonas, las duchas de agua caliente, la playita, el lago, tranquilo, nadé un par de veces hasta un bote pesquero que estaba algo alejado, hablé con estos… sobre todo Goico, se plantea ser mi reemplazo en Atupele, para el año que viene, lo cual me encantó, tendríamos tiempo de sobra para ver todo, y sobre todo, una vez puesto en marcha lo que es la parte del Hospital, estamos en disposición de iniciar los llamados proyectos paralelos de nutrición, irrigación, etc, que el los conoce perfectamente de Alinafe, y sabría aplicarlos a Atupele, Javi tiene un posible reemplazo, que llegaría en Octubre, una farmacéutica, vamos que las cosas se van resolviendo muy bien.
Se unió Juan Carlos a medio día al plan.
Desayunamos bien y tarde, así que no comimos, pero para la cena organizamos con la gente local una barbacoa en la playa, nos prepararon unos pescados recién sacados del lago riquísimos, increíbles, a la luz de la hoguera, y bajo un cielo lleno de estrellas, con el único sonido del agua del lago, idílico es poco, la verdad es que necesitaba este descanso, estas sensaciones, este disfrutar de Malawi y de los otros voluntarios…
Fuimos a tomar unas cervecitas al bar del día anterior, pero esta vez, mas tranquilos, volvimos prontito.

El Domingo me levanté con el sonido de las campanas de una Iglesia Católica, así que algo que dudaba que pudiese hacer, que era ir a Misa, se ponía, muy fácil, un baño rápido en el lago, un buen desayuno, y finalmente fue solo servicio (no había Sacerdote). Lo disfruté con la gente de allí. Javi se fue pronto a Ntendere, por que iban a visitarle gente de Manos Unidas, y estos se fueron a dar una vuelta, yo me quedé dormido en una hamaca, y después pedí un ordenador y me puse a escribir.
Cenamos tranquilos en Lodge, una cervecita y a dormir.

FURIA ESPANOLA Semana del 23 al 29 de Junio

Tras una primera parte de semana de mucha oficina; traté de dejar el máximo de cosas adelantadas para el viaje de Mzuzu, vino una segunda parte de la semana mas relajada.

El lunes estuve pues intentando conseguir diferentes presupuestos que me pedían desde España, adelantar al máximo unas peticiones que debíamos de hacer, pero la Sister estaba muy liada y no daba a basto para pasarme los datos, y la constructora sugirió que tuviéramos una reunión aprovechando nuestro viaje a Lilongwe (próxima semana)
Por la tarde estuve preparando los salarios con el contable.
Luego fui al ya tradicional partido de los lunes.

El martes, tuvimos el primer ingreso en el edificio de infecciosos, una nueva sala, una nueva esperanza para esta gente.

El miércoles, a toda prisa, se juntó que Sister Angela (la Secretaría) convocó la reunión trimestral del personal del Staff y que tuvimos que ir a Karonga, a recoger el dinero de los salarios, y a depositar los pocos sueldos que hemos conseguido que el pago no se realice en metálico, sino por transferencia y ya de paso pagamos las tasas o impuestos, que el personal debe pagar de parte de su salario. Además se había roto una cañería, debido a las obras de drenaje… y tuvimos que buscarnos un fontanero y comprar las piezas de repuesto.
Por la tarde, mientras tenía lugar la reunión, nos dedicamos a contar y repartir los salarios y meterlos en sobres.
Terminamos tarde, pero aún seguía la reunión, a la que pude asistir durante la última hora (esta vez duró de 13:30 a 18:00). Agotado llegué a casa, para hacer la maleta, recoger un poco todo y acostarme.

El jueves, dijimos en el morning meeting, que sólo se podía cobrar la paga este mes de 7:30 de la mañana a 9:30… o ya el lunes, porque nos teníamos que ir, (la Sister ya estaba en Mzuzu, y tenía después una reunión a la que tb tenía que asistir el contable, en Nkata Bay, de la Comisión de Salud Norte) y el driver y yo teníamos que hacer la revisión a la ambulancia antes del viaje a Lilongwe.
Vinieron todos rápido y fue todo perfecto, las cuentas cuadraron a la kwacha, impresionante, a pesar de que cada vez son mas los empleados, la práctica nos hace hacerlo todo mejor.
Salimos, pues hacía Mzuzu, hacia las 11 de la mañana, tras un desayuno fuerte… Me reuní con la Sister y decidimos dejar tb lo de las motos para Lilongwe (ella había estado viendo los precios y la sucursal en Mzuzu) así que tenía toda la tarde libre, me dí una panzada de Internet de dos horas, actualicé el blog, miré noticias, envié correos…
Por la noche, resulta que las sisters en la Casa General, no tenían el canal dónde ver el partido de España, intenté ir con los Padres Blancos, que están muy cerquita, pero tenían una visita… me resigné a volver a la cama, sin ver la semifinal… pero estaba claro que no podía ser así, me esperaban el driver y una Sister, para decirme que fuésemos a la Parroquia (que está a unos 500 metros) y allí fuimos, esta vez sin tanto bullicio, disfruté del excelente partido (sobre todo la 2º parte) 3-0 a Rusia, esta vez la furia española, cumplió, además de valentía y arrojo, tuvimos los medios adecuados ¡estamos en la final!

El jueves, dejamos a primera hora la ambulancia para su revisión, y sólo restaba esperar, así que me metí otra panzada de Internet, esta vez además de seguir actualizando el blog, me encontré amigos en el Messenger, las dos horas se me pasaron volando… me fui de compras, y me pegué unos cuántos caprichos, una sandía, para mí solito, papayas, un par de vasos ¡de cristal!, nestcafé, del caro, miel, películas (DVD que por 500 pesetas te vienen 10 películas…) Comí en Mzoozoo y me pedí incluso un zumito de naranja ¡había que celebrar la victoria de España!
Por la tarde, todo perfecto con la ambulancia, pero llegué a ordenar todo y cenar.

El sábado, por la mañana fui a la oficina, tb a preparar la información que le tenía que dar a la Sister, ¡nos espera otra semanita complicada!, por la tarde, le pedí ayuda a Mr Banda, del Hospital… por sí estaba con poquitas cosas, me he decidido a plantar tomates en una pequeña huerta que estamos haciendo pegada a la casa, así que mientras que él le pegaba al pico, yo a la fregona y a la escoba, para preparar un poco la casa para la venida de Juan Carlos.

El domingo, se estropeó la extensión, así que me quedé sin electricidad, me pegué una buena panzada con mis lecciones de inglés… después de Misa, el Párroco me ofreció ir con él a Karonga a ver la gran final. Por la tarde me llamaron mis padres, para felicitarme el santo y ¡pude hablar con mi sobrina!
Por la noche, con el cura, el seminarista, el contable y el driver, nos dirigimos al Lodge junto al lago, en Karonga… paradisiaco lugar para ver la victoria de David sobre Goliath, la gran Alemania, vencedora de mundiales y varios europeos, derrotada por España, que a penas conoce tres o cuatro semifinales, grandioso.

viernes 4 de julio de 2008

SEGUIR TRABAJANDO (Semana del 16 al 22 de Junio)

Esta semana ha sido un poco cómo la anterior, semana de oficina, aunque a la expectativa de un par de viajes a Mzuzu y Lilongwe, por lo que intenté adelantar lo máximo posible.

El lunes, después de estar un rato en la clínica móvil, y tomar unas fotos al drama que habían preparado los miembros del staff para promover la prevención del SIDA; estuve en Karonga, me dio tiempo a todo, incluso a volver al horario normal de oficinas de la tarde; decidimos (con consentimiento de José María) empezar las obras del drenaje del agua, así que me volví con el ingeniero, que visitó de nuevo el terreno.

El martes, terminamos la traducción al inglés del plan estratégico, ha sido un trabajo muy interesante, el contable ha aportado un montón de ideas, y la Sister, que aparecía de vez en cuándo, lo revisará mas adelante, cuándo esté pasado al ordenador.

El miércoles y el jueves estuve adelantando correos, cuentas, preparando presupuestos para que los viese la Sister, pero tranquilo, muy bien.

El viernes, estuve en Karonga, esta vez viaje relámpago, los del drenaje del agua han empezado ya, y esperemos en breve poder empezar con las obras de las casas de empleados.

El sábado fui a la oficina por la mañana a terminar de transcribir el Plan, y a imprimirlo, por la tarde dio tiempo a limpieza general, bici, película.

El Domingo, vino un posible Clinical Office, llegó justo después del Oficio (no hubo Misa), comió en el Convento, estuvo negociando el sueldo con el contable, y luego organizamos un partidillo para que conociese a los del staff.

Por la noche organicé la marimorena, me pegué el gran capricho de contratar un taxista, que vino a buscarnos hasta el Hospital, metí en el coche al contable, al técnico del laboratorio, al asistente del médico y el clinical office que vino hoy, así, si que sí conseguiría que se integrase y de hecho, dijo que sí a nuestra propuesta ¡ya tenemos médico!, y por supuesto metí en el taxi, mi bandera de España, que cayó “casualmente” en la maleta antes de venir.

Pues bien, dispuestos a lo mejor o a lo peor, nos dirigimos a la televisión mas cercana, a una media hora de coche… no sabíamos que a la misma hora que España se enfrentaba en cuartos de final de la Eurocopa a Italia, Malawi se jugaba frente al campeón de África (Egipto) el paso la clasificación para el Mundial. Un montón de gente se reunía en torno a la pantalla… no se ni cómo ni donde, pero una pequeña TV apareció de la nada y en una habitación dónde suelen poner el cine (ponen una película en una televisión y cobran unas 30 pesetas) pusieron el partido de España, el de Malawi estaba fuera, en la calle. A mi ondear de bandera, mis gritos y vivas, iban acudiendo poco a poco los malawianos que empezaban a perder su partido, en la segunda parte éramos ya mas de 50, y tras finalizar el partido de Malawi (el de España tuvo prórroga y penalties) mas de 100 personas entorno a la bandera española, la televisión y mis cánticos de ¡que viva España! Cada penalty metido era un rugido (no unánime… había tb algún malawiano apasionado por los spagettis) las paradas de Iker consumaron la venganza a Luis Enrique y aquel fallido penalty de Raúl, pasaban 3 o 4 horas de la hora habitual de acostarse de esta gente… pero todos allí despiertos, disfrutamos gracias al pequeño milagro del fútbol aquella noche, olvidándonos por unas horas de los problemas y del cansancio.

MI HORARIO EN ATUPELE (semana del 9 al 15 de Junio)

El lunes le enseñé a la Sister el Plan Estratégico, estaba en español y si no lo ve en inglés…, por mucho que la explique, no la vale. Así que le pedí al contable para que me ayudase con la traducción.

El martes empezamos la traducción, difícil, lenta, pero buena para los dos, él aprenderá algo de conocimientos de empresa, y yo… algo de inglés.

El miércoles fui a Karonga, deprisa y corriendo, y apenas me dio tiempo a ver el correo, aún así por la tarde, seguimos con la traducción.

El Jueves, seguimos con la traducción, y por la tarde tuvimos reunión de la comisión de prevención del SIDA.

El viernes, volví a Karonga, yo sólo, esta vez Internet iba bastante bien, y me dio tiempo a todo. Por la tarde seguí con la traducción.


El sábado estuve por la mañana en la oficina, y por la tarde hice limpieza general en la casa, me dio tiempo a leer y a descansar en casa.

El domingo, me levanté bastante prontito, así que me dio tiempo a recoger todo y a la escribir a leer, ir a Misa, por la tarde mi paseito en bici.

Semana bastante “normal”, aprovecho para escribir el horario al que ya me he habituado en esta etapa, que empezó desde la marcha de Inma, esto es lo que hago de lunes a sábado (incluido, porque el sábado aquí se trabaja por la mañana y por la tarde en lugar del trabajo de oficina hago limpieza general).

5:40 Levantarme y cafetito

5:50 Oraciones de la mañana

6:00 Limpieza de la casa (normalmente, por falta de luz, me dejo los cacharros de la cena sin fregar, dejo ropa en remojo y aprovecho para colgarla… barro un poco…)

6:30 Misa

7:00 Desayuno

/:15 Reunión de la mañana (se reúne todos los días el staff del Hospital, se lee el Evangelio del día, se canta, y la Sister da unos avisos)

7:30 Trabajo de oficina.

9:30 Desayuno

10:00 Trabajo de oficina

12:00 Comida y siesta

13:30 Trabajo de oficina

15:30 Lección de inglés. de inglés. Me he cogido dos libros, uno de gramática y otro de vocabulario, voy alternando… la conversación se hace todos los días.

17:30 Ducha, descanso, escribir, leer, aprovechar lo que queda de sol, si hay fútbol, se retrasa todo un poco, y quito un poco de lección de inglés y de Rosario.

18:00 Rosario

18:30 Cena

19:30 Peli, o bien me pongo a escribir.

DETERMINACIÓN

Escribo estas líneas, cuándo me dispongo a recorrer el Ecuador de este importante viaje de mi vida.

Pasan por mi mente muchas cosas, porque son muchas las cosas que ya he vivido y muchas las que quedan por venir. He vivido ya diferentes etapas, en las que he estado sólo (aunque ciertamente nunca me he sentido sólo), en la que estado con gente, gente siempre muy especial y de nuevo, ahora, vuelvo a estar sólo.

Es momento de ordenar todos ellos, o la verdad… quizá aún no, porque si algo tengo claro es que estoy aquí casi al 100% y eso lo he conseguido casi todos los días, la ilusión del primer día sigue aquí, y a pesar de que varias razones me hacen imaginarme estar allí, (una de ellas el inminente nacimiento de mi 2º sobrina) no puedo pensar en un Julio, en un Agosto, en un Septiembre, Octubre y Noviembre sin Atupele.

Cuándo empezó todo esto, me pareció el tiempo demasiado breve, y apuraba los días cómo si esto fuese demasiado rápido, poco a poco, las aguas se han ido apaciguando, y aprendí a disfrutar del momento presente.

No puedo decir que haya tenido momentos malos, ninguna enfermedad me ha atacado, ni si quiera la soledad, con la que he aprendido a convivir en estas dos etapas, en la primera a SER yo mismo, a interiorizar, y en la segunda, a disfrutar de la relación que mi persona da hacia los demás.

De la palabra responsabilidad que tanto sonaba y suena, pero con menos intensidad, paso a la palabra determinación, he sido llamado a una Misión, he dicho que sí, y ahora debo seguir adelante con ella, y sin mirar atrás a lo realizado, ni tampoco fijarme en lo que vendrá después, simplemente, levantarme cada día con la determinación de seguir adelante.